Difícil fue la decisión que tomamos con mi esposo de quedar embarazados. Aunque para algunas parejas esto es algo que pasa nomás, como natural, necesario e incluso sorpresivo, para nosotros fue una decisión después de una relación de 7 años, luego de conversaciones eternas que a veces sacaban hasta pelea. Pero finalmente nos decidimos. Dejamos de utilizar los anticonceptivos y siete meses después supimos la noticia. Recuerdo que fui a ver a mi esposo al trabajo y le conté que tendríamos una guagua, sentimos una felicidad enorme, pero gran incertidumbre porque aunque ambos trabajamos en el área de la salud, seríamos por primera vez padres, entraríamos en una condición jamás antes experimentada y enfrentaríamos el más grande desafío que tienen los seres humanos: criar a sus hijos.
Pasados los meses, luego de un sinfín de exámenes, ecografías y controles de embarazo nació Trinidad Esperanza. El papá puso los nombres y desde el primer momento que la vimos nos enamoramos de ella. Amor a primera vista.
Como todos los padres que quieren lo mejor para sus hijos, nos informamos bien antes de tomar decisiones con respecto a su crianza. Les cuento que lo primero que tuvimos claro, yo sobretodo por mi profesión fue el tema de la lactancia y así fueron apareciendo nuevos conceptos. Les detallo a continuación 10 tips que nos han dado muy buenos resultados:
1. LACTANCIA MATERNA EXCLUSIVA HASTA LOS SEIS MESES: Sólo son 15 días de sufrimiento, que se aplacan al ver crecer a mi hija sana, sin reflujo, sin molestias. De que duele, duele, pero como dije en 15 días el problema está solucionado, el dolor de pezones se va por completo y comienza una experiencia única. Nada hace más feliz a una madre que alimentar a su hijo o hija desde lo más celular de su cuerpo. "Bebé de mi pecho porque tengo en él leche que da el cielo y te haré crecer", dice la canción de Aída Pohlhammer, en la voz de Patricia Valenzuela para el disco Cantando Aprendo a Hablar, es hermosa. De verdad me sentí muy feliz de alimentar al pecho a mi hija hasta los 6 meses de forma exclusiva y hasta el año con otros alimentos. Fue como un trofeo de guerra lograr esa meta. Para los dos, porque mientras yo le daba pecho a mi hija mi esposo le acariciaba la cabeza y eso hasta hoy que no toma pecho, la tranquiliza y la hace dormir. Recomiendo como Matrona y como Madre esa experiencia, con el dolor incluido, nada hay en el mundo que nutra mejor el cuerpo del bebé y el alma de la madre. "Mientras te alimento, yo te cantaré, cantaré el milagro de verte crecer", no pierdan la oportunidad.
2. LA GUAGUA DUERME EN SU CUNA SOLITA (PERO AL LADO DE NUESTRA CAMA): Es a gusto del consumidor. En nuestra experiencia estábamos más tranquilos, ya que mientras nos acostumbrábamos a la idea de un integrante más en la cama, ella estaba segura en su cunita de los aplastamientos o de caer de los brazos si nos dormíamos con ella encima. Obviamente, cada vez que pedía pecho o necesitaba muda la sacábamos de ahí y estábamos lo suficientemente lejos para no aplastarla y ahogarla y lo suficientemente cerca para atenderla. Cuando estuvo lo suficientemente grande como para reclamar su espacio entre nosotros, pasó a nuestra cama y a la de ella. Algunas noches dormía sola, porque se acaloraba mucho y cuanto necesitaba atención, tomar pecho o simple regaloneo paterno se pasaba a nuestra cama y terminábamos la jornada nocturna todos juntos.
Hoy sigue durmiendo con nosotros en la cama y lejos de ser un impedimento para mantenernos juntos nos une aún más, somos una pandilla que duerme toda la noche, bueno, Trinidad a veces despierta, pero se calma rápido cuando nos ve cerca. Creo que dormirá con nosotros o or lo menos muy cerca hasta que ella lo decida, después de todo, estamos felices de ser padres y lo asumimos con las comodidades e incomodidades que eso trae.
3. NO SOBREABRIGAR: Nos resultó muy bueno mantener a nuestra hija más ligera de ropa cuando está dentro de la casa. Nunca más que pilucho, camiseta y polerón. En verano sólo polera y pantalón corto. Sin calcetines. Y por supuesto que los zapatos son necesarios solo cuando está en contacto con el suelo, antes esos zapatos de adorno duros lo único que hacen es incomodar al bebé. Aunque se van bonitos nosotros siempre privilegiamos la comodidad. Solo le ponemos más ropa cuando salimos a la calle. Es mejor que sobreabrigar porque después los niños son más friolentos (esto es opinión propia).
4. BAÑO TODOS LOS DÍAS: el baño relaja mucho a las guaguas. Solo usamos shampoo neutro en cabeza y cuerpo. Nunca se nos ha enfermado gravemente, aparte de resfríos que duran dos días con un poco de moco. Obviamente en ambiente calefaccionado y con agua tibia, no muy caliente.
5. MASAJES: a nuestra guagua le encanta su masaje con óleo vegetal para higiene y masajes de Natura(R) con Passiflora. Lo recomiendo después del mes de vida, ya que antes puede producir alergias.
6. CANCIÓN PARA DORMIR: nosotros inventamos una canción de un gatito que besa a los niños que se portan bien. La cantamos unas diez veces y Trinidad se duerme en los brazos. Antes la cantábamos mientras se alimentaba al pecho y se dormía. Recomiendo inventar la propia canción, los bebés se acostumbran y no sufren al dormir, se condicionan.
7. SIEMPRE HIPOGLÓS(R): en todas las mudas aplicar una capa protectora ha ayudado a que nuestra hija jamás tenga coceduras en el potito. Esto acompañado de muda frecuente y lavado con agua y jabón (no toallitas húmedas, solo en paseos o emergencias) es infalible.
8. NO, ES NO: cuando uno de los dos prohíbe algo a Trinidad, el otro no se ríe ni celebra, sino que apoya la decisión. Aunque las guaguas sean muy chiquititas van aprendiendo lo que es malo o incorrecto y sufren menos cuando les toca relacionarse con otros. Jamás desautorizarse frente a la guagua, porque por muy chica que sea comprende las emociones mejor que cualquiera.
9. NUNCA DEJARLA LLORAR: esto es lo más difícil, las guaguas lloran cuando hay alguna necesidad que no está satisfecha. Los primeros meses lloran por hambre, cuando el pañal está sucio o cuando tienen sueño. Después las necesidades se van sofisticando y cerca del año son muchas más. Aburrimiento, frustración, pena, hambre, frío, calor, cansancio, atención, amor, besos, abrazos, risas, etc. Lo que nos ha dado resultado siempre es la conversación, tranquila (como si quisieramos calmar a alguien adulto dando una explicación con amor) y a veces un tono de autoridad cuando se pone muy mañosa (siempre evitando gritos y peleas). Evitar poner tono de llanto a nuestro auxilio, preguntar que pasa y distraer la atención siempre resulta, siempre consolarla, no estamos a favor de dejarla llorar hasta que se calle sola. Si llora es porque necesita la atención de su madre o su padre, nos parece cruel no atenderla, dejarla sufrir. Creemos que es una forma de violencia intrafamiliar. Eso no quiere decir que seamos consentidores con lo que a ella se le ocurra, pero siempre hay a mano algo para distraerla y volverla a la paz. Paciencia es la clave del éxito. Y mucho cuidado con las reacciones, los niños repiten conductas y si nos ven enojados o reaccionamos golpeando cosas o gritando ellos imitarán.
10. HABLARLE BIEN: evitar groserías, gritos y hablar mal. Tratar de tener buena dicción. El perro es perro y no guau, por ejemplo. Aunque ella lo diga así, nosotros le decimos la palabra correcta, para que nos escuche y vaya aprendiendo la pronunciación.
Espero que nuestra experiencia sirva a los nuevos padres. Agradecemos a la vida habernos dado una hija sana, ya que esto no siempre es la regla, somos afortunados. Nos gustaría que más familias vivieran este milagro y compartimos con ellas nuestro "Sentirnos Padres". Un abrazo
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